LA ARGENTINA EL PAÍS DE LA CORRUPCIÓN Y LA RAPIÑA.

No me importa que no leas, pero no te quejes cuando te rompen el….

( Y Mar del Plata, podría ser designada su capital.)

Desde la época de la Colonia, la Argentina ha sido tierra fértil  para el contrabando, la rapiña  y la  corrupción. Con semejante ADN, las cosas  difícilmente cambien. Quizá  sea parte del equilibrio que generan los pueblos entre el bien y el mal.

Algunos gobernantes  han tratado  de reubicar a la  Capital Federal  una metrópoli que asfixia y que cosifica a sus habitantes.

Se han  barajado algunas alternativas: Viedma, Santiago del Estero y Córdoba. Sin embargo, ahora se estaría pensando en Mar del Plata como futura capital a  pesar de ser una ciudad estratégicamente vulnerable  ya   puede ser atacada desde el mar.  Pero tiene un plus que la hace confiable para  el libre ingreso por sus costas de la  droga  en sustitución   de una pesca cada vez más escasa  y causante de  una desocupación  creciente.

—- Da vergüenza ajena que un marplatense pague el pescado que consume como si el mismo proviniese  de los mares de la China.

Mar del Plata tiene un conglomerado poblacional variopinto, lo que la convierte en una verdadera Torre de Babel,  lo que hace posible que cualquier maleante  se escabulla entre su gente. Hay  algunos que  no les hace falta esconderse, porque muchos de ellos  han logrado el título rimbombante  de señores.

Nadie se ha preocupado   en buscarle a Mar del Plata  una actividad  turística  de todo el año, para compensar la menguada temporada estival.

Hay que recordar   que alguna vez  fueron cuatro meses las vacaciones de verano,  ahora  está reducida  a cuarenta y cinco días, y esto la partió por el eje.

Además,  se perdió lo que era una  fuente de ingreso de doce meses: El Casino.  Ahora hay una timba en cada pueblo.

*****

Durante la última Dictadura aterrizó por esto lares un hombre decidido a dejar su impronta, en obras e ideológicamente.

Cuando Mario Roberto Russak presintió que las botas no gobernarían por mucho tiempo más,  comenzó a planificar  una ciudad remozada  para que todos lo recordaran  a la hora de votar a pesar de  haber tildado a los marplatenses de  “mediocres”. Estaba decidido llegar a gobernar a través de las urnas. Y fue su intendente, ya no por el dedo de los milicos.

Aún no se sabe quién  fue el genio que le convenció que había construir una cárcel vecina a Mar del Plata. Quizá existió en Russak  una intención humanitaria: los presos que recobraban su libertad  debían conocer el mar.

Russak no solamente plasmó su estampa en el complejo de balnearios en Punta Mogotes, sino que supo labrarse  una imagen exitosa  que muchos trataron de seguirlo políticamente. Eran jóvenes universitarios: Guiñazú y   Artime (estrellas vernáculas) y uno que llegó a la vicepresidencia de la Nación, el inmaculado Boudou.

*****

No todo aquí  ha sido negativo.  Mar del Plata se adelantó a la historia,   ahora tiene   su propio Lázaro Báez  en la persona del Depredador marítimo Aldrey Iglesias, un coruñés, cuasi analfabeto pero muy hábil para contar los mangos propios y  ajenos.

El Lázaro Báez de la Feliz, hospedó en el Hermitage,  hotel de su propiedad,   a milicos, a demócratas, a fallutos,  a cualquiera que quiera hacerlo partícipe de un negocio y progresistas en apariencias. Estuvo en onda con Menem y  Duhalde; lo está con Scioli, con el dolorense Pulti, etc.etc.

Mar del Plata es hoy   la Santa Cruz bonaerense.

A  este Lázaro Báez   nunca se lo investigó, por ejemplo,  de su anterior gestión en el Hotel Provincial, cuando llovieron denuncias que se habría apoderado de  objetos pertenecientes a dicho establecimiento para llevárselos al   Hermitage.

Ahora, como una burla del destino, el Gobierno bonaerense dueño de ese inmueble,  le volvió  a entregar esa joya de la abuela marplatense.

El Depredador, de mucha sensibilidad, no trepida en publicitar   en su diario La Capital,  la prostitución domiciliaria, cuando hay una decisión gubernamental,  de prohibir la publicación en la prensa  el sexo tarifado.

El Depredador es el mismo que se prende a todas las licitaciones (estoy esperando ver inauguradas las obras  prometidas de la Vieja Terminal), el que le quita espacio al turista: no solamente se apodera del sol sino también de las playas públicas.

No es el único badulaque  que paga chirolas  en materia  impositiva. Hay otros personajes de la ciudad,  que también se hacen los distraídos amenazando al municipio de   echar a su personal si se les presiona con sus obligaciones tributarias.  Son   los mismos que   se dedican a  crear  Fundaciones  con la plata que no aportan al fisco, aparentando  ser almas caritativas.

Según  un  informe  que estaría elaborando  la Organización de la Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO),   Mar del Plata no pasaría la menor  evaluación  en cuanto al funcionamiento de las  Bibliotecas  Municipales;   la baja calidad informativa del único medio gráfico que tiene la ciudad;   la falta  de buenos  escenarios donde los actores y músicos  locales puedan desarrollarse durante los doce meses del año;   un  presupuesto miserable   para los  comedores escolares;   la falta de mantenimiento  en  muchas   escuelas municipales  y el caos existente en las salitas de primeros auxilios, obligando a los enfermos a buscar la atención médica básica en los hospitales públicos.

Pareciera ser que el lord mayor  de Mar del Plata, copia al Gobierno nacional: cuanto más sumergida está la gente, es más fácil arrearla durante las elecciones.

La UNESCO  comprobó como a  los marplatenses le   son desfondados sus   bolsillo, especialmente,  cuando llega el verano; dejándoles el buraco  cuando   se van los turistas.

Que el precio del boleto que se cobra por esas    chatarras llamadas colectivos, constituye  una verdadera ignominia. ¿Y? Aumentos si, mejorar las frecuencias jamás.

Otra: el  transporte automotor de pasajeros  entre  Mar del Plata y la Capital Federal es el más caro del país, para una misma distancia, comparándolo con otros lugares del país.

Los  funcionarios  de la UNESCO, no pudieron recorrer la ciudad con detenimiento ya que  en varios lugares sus automóviles quedaron atrapados entre los baches mejor dicho en los cráteres; tampoco podían  caminar mucho:   sus pies quedaban pegados a la caca de los perros, o tropezaban en las veredas rotas.

Ante semejante panorama soslayaron todo lo que tenía que ver con  la limpieza de las calles,  la recolección de la basura, la precaria iluminación, o los barrios anegados, ante las primeras gotas de lluvia.

Mar del Plata se  va hundiendo  como el Titanic, sólo que a muy pocos les importa su naufragio. Ni  a aquellos que la tienen alquilada.

Sajara— noticias_ideas1@yahoo.com

Leave a Reply