La mugre también viene de Occidente.

Si uno le pregunta  a un muerto que opina  de la  vida, su respuesta es: “Una mierda.”

                                          *

“Casi todos los males de la Iglesia han surgido de los obispos que deseaban el poder  más que la luz.” John Ruskin.

                                           *

 La prédica  antisemita necesita construirse sobre la mentira, como la negación del Holocausto.

                                           *        

El polaco Jan Karski (Kozielewsky, n. 1914) oriundo de Lodz, donde vivían  tíos y primos de Mi Madre,  integraba la Resistencia cuando   en 1942    entró en el Gueto de Varsovia y en el campo de exterminio de Belzec, que estaba a  ochocientos kilómetros de la capital polaca. Y volvió  una segunda vez al gueto disfrazado de guardia ucraniano. De inmediato, dio  cuenta de lo que sucedía en los campos de exterminio, a  los  Gobiernos de su país, de los Estados Unidos y de Inglaterra.  Solo recibió palmaditas en la espalda  pero nadie le hizo caso. 

“Fue muy sencillo para los nazis matar a los judíos porque habían sido abandonados por todos. Muchos Gobiernos y la Iglesia dicen que intentaron ayudarlos, pero se sabe que es mentira”, explicaba  muchos años después el propio Karski.  

  El inglés Anthony Eden n.1897quiendurante la SGM  estaba a cargo del ministerio de Guerra y deRelaciones Exteriores, se mostraba feliz de que masacraran a los  hebreos porque iba a  disminuir  la inmigración de mis paisanos  a Palestina, un territorio que no querían abandonar los corsarios británicos. Se sabe que les salió el tiro por la culata.

Los ingleses, después de servirle enbandeja   Europa a Hitler, se les dio por vengarse de los teutones convirtiendo en un montículo de polvo   la ciudad de Dresde provocando la muerte de más de treinta mil inocentes. Ningún inglés fue juzgado por crímenes de guerra.

El ex  presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt (n.1882), durante la SGM   emitió  pasaportes bajo los  paraguas protectores de la Cruz Roja y del Vaticano, para poder  contratar     técnicos, ingenieros y físicos nazis,  destinados a su  industria bélica.   

Fue durante  el Gobierno de  Del—ano cuando se terminaron  de fabricar las bombas atómicas, las que serían arrojadas sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki.

Queda en claro que Hitler no hubiese llegado a cometer semejante genocidio de no haber tenido la complicidad solapada de tiranos y supuestos demócratas, a quienes les unía su  antisemitismo ancestral.

                                           *

The same shit. No importa la verdad histórica, ni los hechos facticos de una misma situación, para quien se vale de la xenofobia.

El despreciable modisto británico John Galliano, una de las vedetes de la firma de alta   costura,  Christian Dior, fue despedido de la empresa después de comprobarse que en estado de ebriedad tuvo expresiones antisemitas contra una pareja que se hallaba en la misma confitería que el beodo  racista.

El trago etílico desinhibe y muestra al hombre tal cual es.

 En un país que fue solidario con el pueblo hebreo durante la SGM, vive un   director de cine,   llamado  Lars von Trier (n.1956). Encandilado por las luminarias del último festival de Venecia,  confirmó lo que habìa manifestado en su país:    que le gustaba la estética nazi. Y que  los abrigos y las botas de los chacales germanos eran arrebatadoramente bonitos. Pero de repente, poniendo su eterna cara de tipo incrustado en otra dimensión  soltó la frase proverbial: “Entiendo a Hitler”. Y siguió: “No puede decirse que fuera un tipo estupendo… pero me cae simpático”. Y ya que estaba   embalado  arremetió: “Bueno, no estoy a favor de la II Guerra Mundial y estoy a favor de los judíos… aunque no demasiado, porque Israel nos suele joder bastante.”

Quizá la educación recibida por sus padres, descendientes de alemanes,  que de jóvenes habían apostado al comunismo y al nudismo, le batieron la cabeza que terminó por convertirlo en un perfecto  idiota.

Es cierto que en la Dinamarca de  hoy las tendencias neonazis, antisemitas y antiextranjeros son muy fuertes.  Inclusive a nivel oficial, se   han tomado medidas extremadamente drásticas que lindan   con el segregacionismo y el racismo.

 Y hablando de antisemitas, el actor y director  neoyorquino,  Mel Gibson, nacido en el mismo año que su colega danés, aparte de no ocultar su condición de racista también está  entre los que le gusta maltratar a sus mujeres.  

No sé si lo dijo ebrio o sobrio,  lo cierto que    este benemérito católico nos apuntó como a los culpables de todas las guerras que hubo  en el mundo. Una opinión propia de un curda.

 Otro actor, antisemita,  beodo y agresivo con las mujeres es el neoyorquino Carlos Irwin Estévez (n.1965), màs conocido como   Charlie Sheen, atacó a un productor de una serie televisiva burlándose de él por su   nombre judío.  

Sheen   no hace mucho estuvo involucrado en una reyerta doméstica tras un supuesto intento de ataque a su esposa en una estación de esquí.   Y con su borrachera a cuesta, destrozó una habitación de un hotel en Nueva York.

De las entrañas del pueblo hebreo nunca nacerán mierdas como Lars von Triers, Mel Gibson o Charlie Sheen.

La vida es una fotocopia.

 saulrabin@gmail.com

saulrabin@hotmail.com.ar

noticias_ ideas 1@yahoo.com

 

Leave a Reply